Los árboles de van secando
y sus hojas se van cayendo,
mas van el camino enterrando.
De amarillos lo están vistiendo.
Los atardeceres brillantes,
con el otoño, mas todavía,
vuelven los paisajes cambiantes
y les ofrece más alegría.
Tornaron dorados los cielos.
Tornaron los campos dorados.
Se arroparon todos con velos
Pintando paisajes soñados.